sábado, 8 de agosto de 2020

Días de reflexiones

 Me vi tan pálida que me horrorice - y manejé hasta la orilla del rio Hudson a tomar sol en mi nueva silla azul.    La soledad de un parqueo junto al río me hizo quitar la máscara! Y me sentí casi como una delincuente!

Nada -ni siquiera un poquito- hay de glamoroso en este “outing” que repetí hoy por segunda vez. Pero el sol me animó y es interesante ver la silueta de Manhattan tan cerca, como telón de fondo. 

Este río me encanta porque desde que vivimos en NYC ha estado muy presente en nuestras vidas. Y como mi padre lo adoraba - hace muchos años Leon y yo depositamos parte de sus cenizas en él- justo bajo su muy admirado George Washington Bridge.  

A dónde habrán ido a parar? Porque cuando las tiramos- en una bolsa de nylon con algunas piedras- la bolsa, como si fuera un divertido barquito de vela, no se hundió, sino que siguió flotando - a gran velocidad por cierto- río abajo hacia el Océano Atlantico!  

Esto lo tenemos en vídeo y siempre me pregunto si nuestro formidable padre habrá vuelto así a Cuba? 

#sunshinewithaview #iloveny #laincertidumbredelcovid19 #recuerdosinolvidables #elriohudson

domingo, 19 de julio de 2020

El Juego de las Sillas en la Moda

Pienso que había una vez en que los que amamos la moda sabíamos con exactitud quién diseñaba cada marca y qué distinguía a un diseñador de otro.
Decíamos Yves Saint Laurent y al instante nos venía a la mente la imagen del diseñador que nos vestía de tuxedo, de safari o de granjeras rusas. Decir Armani era hablar del guapo italiano Giorgio, creador de un estilo único con telas y cortes óptimos. Decíamos Givenchy y la alta y aristocrática imagen de Hubert de Givenchy, y la imagen que creó para Audrey Hepburn, representaba la elegancia.
Y decir Óscar de la Renta o Carolina Herrera era hablar de dos creadores latinoamericanos maravillosos que habían fundado divinas marcas de moda.
Todos lo sabíamos. Era parte de un mundo estético tan agradable. Y nos encantaba llevar su ropa o sus perfumes, como símbolos de estatus en un mundo frívolo pero delicioso, que nos alimentaba una parte muy positiva de nuestra vida  
Pero hoy en día es todo lo contrario, y son muy pocos los que saben quién es quién en la moda, y quiénes son los responsables de diseñar marcas famosas. Un mundo nuevo que está cambiando muchísimo.
Al ignorar esto, y es algo curioso, de cierto modo vamos perdiendo interés en el diseño y los creadores, porque no es lo mismo comprarnos un Saint Laurent, creado por el gran Yves, que una bufanda o un vestido diseñado por “palito de los palotes”. Y esto ocurre porque desde hace varios años, en el mundo de la moda se está jugando al juego de las sillas.
Y pocos saben, ni les interesa mucho, cómo se llaman los diseñadores de Dior -la italiana María Grazia Chiuri- o quién es el de Valentino -Pierpaolo Piccioli-, después de que el emperador se retirase hace unos años.
Se van los héroes clásicos y crear nuevos personajes, nuevos nombres o nuevos símbolos de elegancia en la moda es difícil, dado que toma tiempo, quizás hasta dos o tres generaciones hasta que se puedan forjar estas leyendas de creatividad.
Y es difícil que los más jóvenes, que adoran mezclar estilos y llevan el “high & low” -o las mujeres que siguen comprando alta costura-, se sientan atraídos por nombres desconocidos que están a cargo de las marcas.
Esto es muy interesante, porque los diseñadores conocidos no solo creaban un estilo propio sino que llevaban una vida llena de aventuras y anécdotas interesantes. Conocíamos sus idas y venidas y eran personajes que le daban fuerza y personalidad a la marca que creaban. Eran la marca.
Como ocurrió con la legendaria Gabrielle “Coco” Chanel, cuya vida y grandes amores inspiraron innumerables films y libros. Y el ejemplo de Carolina Herrera, que revolucionó la moda en Nueva York cuando siendo de la clase alta venezolana, madre de cuatro hijas y amiga de la princesa Margarita de Inglaterra, de pronto sorprendió a todos debutando con una colección maravillosa en 1981 y creando un estilo.
Al morir, o al retirarse, estos nombres famosos de las grandes casas de moda se han quedado con un vacío y actúan como una especie de carrusel que da vueltas y vueltas sin saber a dónde van. E igual tienen un diseñador nuevo, que dura dos o tres años o uno que dura seis meses y nunca ni llegamos a conocer.
Ahora tuvimos la noticia de que Clare Waight Keller, la inglesa diseñadora de Givenchy, se fue de la casa. Estuvo tres años, le hizo el vestido de novia a Meghan Markle que la hizo superfamosa, y de pronto se fue.
Al morir Karl Lagerfeld, una figura más grande que la vida, en Chanel se quedó su asistente Virginie Viard, y muy pocos conocen cómo se llama. Igual que su propia línea, a Karl Lagerfeld la diseña alguien desconocido que hace esfuerzos para que la marca no desaparezca.
En Estados Unidos murió Óscar de la Renta y sus herederos pusieron al minimalista diseñador belga Peter Copping, duró casi 3 años, y se fue sin pena ni gloria. Y entonces buscaron a los que habían sido los jóvenes asistentes de Óscar, el dominicano Fernando García y la coreana Laura Kim, quienes están tratando de mantener la marca, diseñando cosas muy lindas y parecidas a las que hacía Óscar.
Pero al no estar Óscar, que era un hombre tan carismático y agradable, ya no es lo mismo. Y, aunque algunas famosas como Nicky Hilton llevan su ropa, ahora que estamos en medio de la crisis del coronavirus me pregunto si habrá mujeres que seguirán pagando miles de dólares por esos vestidos, que a lo mejor no hay dónde lucir, porque no se sabe cuándo van a volver esas grandes fiestas, si es que vuelven. Porque habrá muchos cambios en nuestro estilo de vida.
Otro ejemplo es Carolina Herrera, quien se retiró hace dos años y medio, y el nuevo director creativo de su marca es Wes Gordon, que hace un gran esfuerzo para darse a conocer y tiene una gran presencia en las redes sociales. Pero la gran mayoría de las mujeres que en todo el mundo compran Carolina Herrera no conocen a Wes Gordon, y siguen pensando en la imagen de Carolina, como ocurrió por años.
Y así vemos infinidad de casos en el mundo de la moda, y un constante “juego de las sillas” que puede hacer peligrar la industria de la moda, que emplea a millones de personas. Muchos creadores van y vienen, y en este contexto nos preguntamos cuántos van a quedar y cuántas marcas de moda van a sobrevivir a esta crisis económica y social.
De momento, sobreviven Narciso Rodríguez, aún a cargo de su marca; Burberry, una firma diseñada por Riccardo Tisci —que antes diseñó Givenchy por años— aunque el genial Jean-Paul Gaultier se ha retirado. Y, seguramente, queden vivas aquellas compañías que son muy fuertes, como la de Ralph Lauren o las que son propiedad de grandes corporaciones internacionales como Gucci, Dior, Louis Vuitton, Saint Laurent o Givenchy, que puedan asumir las pérdidas que en este momento están ocurriendo.
Pero otras marcas más pequeñas o de diseñadores que apenas estaban comenzando, quizá no sobrevivan a esta pandemia que tanto afecta a todas las industrias del mundo, incluyendo a la de la moda. Ojalá no sea así.



sábado, 16 de noviembre de 2019

Luminosas mañanas de Año Nuevo en La Habana

Revisando mis escritos: Si tienes tiempo de leer, quiero compartir con Uds. un pedazo de un capítulo -sin editar- de mi libro de recuerdos - el que quiero publicar en 2020.



“Luminosas mañanas de Año Nuevo en La Habana”

No se por qué es tan nítido y exacto -pero cuando recuerdo los días de frío en La Habana, es la de un gentil 'invierno' cubano -que aparecía de vez en cuando en estos meses de Enero, Febrero, etc. Y la imagen que tengo grabada es de mañanas frías como si una escarcha muy suave nos cubriera --y el sol comenzara a derretirla muy, muy lentamente.

Había algo 'crisp' (palabra que en inglés define tan bien el frío de ciertas mañanas)y sutilmente frío en el aire -y eso nos permitía llevar pulóveres y faldas de lana, y hasta chaquetas tipo 'blazers´-, aunque nunca llegaba a la necesidad de llevar abrigo, bufandas, o sombreros y guantes.

Una mañana de Año Nuevo me viene a la mente con enorme claridad. Recién cumplidos los 15 años y vistiendo una falda recta de lana azúl marino y un juego de suéteres de Ban-Lon rosa pálido, acompañados del collar de perlas, anudadas de mayor a menor, como era lo 'fino' llevar. El Ban-Lon era bastante feo y un tejido al que se enganchaba todo y se le salían los hilos. Y aquella mañana eso mismo me pasó, cuando mi pulsera de 15, de oro y perlas ('comme il faut' en aquellos años)se enganchó al tejido rosado. Pero como estaba tan de moda, pues había que usarlo. En Cuba se seguía la moda a pies juntillas -- y a mi esto me encantaba.

Día de Año Nuevo...Visita a mi abuela...Misa...Almuerzo familiar en el Miramar Yacht Club o en El Carmelo...Cine en las tardes con las amigas...Rutina muy predecible y serena, siempre parecida, que sin embargo me encantaba porque le daba orden a mi vida, siempre caótica por los problemas matrimoniales entre mi madre y mi padre, que en aquellos años marcaron mucho, y con tristeza, la vida mía y de mi hermano León.

Es curioso, pero fue en el exilio, 10 años más tarde, que mis padres tuvieron una segunda oportunidad de ser un matrimonio y de ofrecernos a mi hermano, a mi hija y a mi "una familia". Papi mismo me lo decía muy agradecido..."Dios me ha dado la oportunidad de poder ser al fin un buen padre y un buen esposo"...¡Qué suerte tuvimos de poder pasar esos muchos años de nueva felicidad con nuestros padres! Mi papá, de ser un hombre 'wild', y el eterno rebelde, se había convertido en un hombre en paz, feliz con su familia ¡y hasta casi ´conservador'!

Y mami, aunque nunca llegó a recuperar la alegría de vivir que tenía cuando vivía en Cuba -y tenía a su alrededor a sus hermanos y sobrinos y su hogar- al menos pudo disfrutar en relativa paz el volver a vivir con papi en New York --y hacerlo con cierta comodidad material y dedicada 100% a él, a sus hijos y a Mari-Claudia su nieta que adoraba. La vida es tan curiosa e impredecible. La más tortuosa e imaginativa de las novelas. Un camino de transformaciones que nunca podemos planear, ni imaginar.

Cada año que pasa acumulo nuevos recuerdos, pero pocos se acercan a las mañanas blancas, resplandecientes y muy luminosas que llegaban con aquellos suaves fríos de La Habana.
Y ahora - mirando hacia atrás- pienso que todo fue un mirage...

martes, 18 de junio de 2019

Gloria Vanderbilt & me




When I started in NYC my career as a (very young & very curious) journalist - I interviewed 2 heiresses that had become fashion designers: Charlotte Ford and unforgettable Gloria Vanderbilt! Ms Ford was nice and pleasantly bland - and it was Gloria -who was designing jeans- who gave me a long and most gracious interview in her office - and impressed me so very much...She had a private chef in her showroom and we had a delicious lunch, conversing non stop about everything in the universe.

She liked that I was from Cuba -and was sweet when I told her she was one of my first interviews. To this day I am still mesmerized by her fun-sophistication. Her witty & really interesting comments. Her immense “joie de vivre “ -and curiosity about everything. I was fascinated- like a student is with a larger than life teacher- with all I learnt that afternoon!

I saw her again thru the years and (I always made a point of reminding her who I was) she was always smiling from ear to ear -and quite friendly. I feel sorry she died this morning because -even at 95- I am sure she still had loads of love for life and thousands of projects and ideas. I can see all these men falling in love with her. She married 4 times. And her naughty smile when talking about it all was great!

Gloria Vanderbilt had a tough life - but made the best of everything. Her son Carter’s suicide was so horrible!! Is good she had her younger son Anderson Cooper so close to her.  She was so very proud of him! A one of a kind woman, Rest In Peace. #gloriavanderbilt #andersoncooper #oneofakindwoman #americanicons #lovethememoriesofmycareer

martes, 21 de mayo de 2019

El Placer de Tener un Auto / Post mio que publico en su blog Tania Quintero


¡El placer de tener un auto!



Retrato mio segun el pintor cubano Montebravo

Ventana Cubana. Uno de mis cuadros de Lourdes Gomez Franca

Por Mari Rodríguez Ichaso

Por supuesto, en Cuba siempre teníamos un carro -y en él papi nos llevó a conocer la isla de punta a punta. Pero cuando llegó el momento de aprender a manejar, no lo hice.

Cuando tenía edad para ello ya vivíamos exilados en Miami y como fuimos muy pobres los seis años que vivimos allí después de nuestra salida de Cuba -no podíamos comprar carro, ni pensar siquiera en esa posibilidad. ¡Algo que en Miami es una absoluta necesidad! Pero así era la cosa entonces para los recién llegados 'refugiados cubanos' -y nos tuvimos que arreglar usando ‘guaguas’ -y con la ayuda de buenos amigos que nos hacían el favor de llevarnos y traernos en sus carros de vez en cuando.

Después mi hermano León se compró un cacharro por 25 dólares, cuya puerta se cerraba con una soga -y nos retratamos junto a él nada menos que en el Palacio de Vizcaya de Miami, vestidos todos con nuestras mejores ropas (¡me parece estar viendo aquel momento!)- y con gran alegría le mandamos a Cuba la foto a papi, muy orgulloso mi hermano de tener ‘su’ primer carro. ¡El sueño americano comenzaba!

Después, ya viviendo en NYC, y con una situación económica mucho mejor y más estable, yo seguía sin saber manejar. Y como ya no hacía falta tener carro, porque la ciudad no se presta a ello, y son poquísimos los neoyorquinos que viven en Manhattan y tienen auto -¡pues nunca lo eché de menos!

Pero un día -¡alas!- mi papá me dijo que cuando supiera manejar, iba a descubrir la libertad. ¡Y así fue! Y cuando aprendí a manejar fue -¡maravillosa!- la sensación de independencia y de total libre albedrío que produce arrancar nuestro carro -y seguir el camino que más nos guste. ¡Total emancipación de todo y de todos!

Y también comprendí –tal como papi me decía- que pasear en carro y poderlo llevar aquí y allá a nuestro antojo, es también una gran ‘compañía’, pues se convierte en nuestro cómplice y nuestro amigo. El lugar donde estamos solos -pero a la vez a apenas a unos segundos de nuevos mundos a descubrir.

Y así fue que -a los 30 y tantos años- mi padre me regaló su viejo carro -y desde entonces soy una mujer libre y soberana- ¡y nunca he dejado de tener auto!

Algo que es realmente una locura viviendo en Manhattan. Algo absurdo y carísimo, pues tengo que guardarlo en el garaje de mi edificio, y cuesta una barbaridad mensualmente. ¡Pero prefiero cortar cualquier gasto que dejar de tenerlo!

Es así de fuerte mi pasión por mi libertad de movimiento. Y aunque no manejo todos los días, como se hace en otras ciudades, uso muchísimo mi carro, especialmente cuando salgo de noche, en que encuentro parqueo en la calle y es más barato que tomar un taxi de ida y otro de vuelta.  Y estando viva mi madre, tanto mi hermano León como yo la sacábamos continuamente "a dar una vuelta", a pasear a New Jersey, a restaurantes, al súper mercado, al médico y siempre nos decía “¡Sin este carro no podríamos hacer nada de esto! Qué maravilla es tenerlo”.

Y ahora, tanto sola como acompañada (muchas veces por mi hermano Leon Ichaso o mi buen amigo Mariano Ros) el auto es un consuelo y un aliciente, porque sigo descubriendo mil recovecos, mil rincones -y de pronto veo un edificio viejo en el que nunca me había fijado o un nuevo rascacielos que han construido tan rápidamente que ni me había dado cuenta de su existencia. ¡Todos los días hay algo nuevo! Y a veces mi hija –mi compañera en estos paseos y a quien le gustan tanto como a mí- me dice “¡Mira, por esta calle nunca hemos pasado antes!” ¡Que sorpresa tan agradable!

Y así hacemos excursiones a Philadelphia, a los pueblitos de New England, a las playas de los Hamptons, a las montañas de Vermont. Y llevo a pasear a amigos que vienen de otras ciudades y les muestro 'mi' Manhattan iluminada de las noches.

¡Y es fascinante comprobar que todavía hay lugares que son nuevos para nosotros después de casi 40 años aquí! Rincones con historia, calles de siglos atrás, edificios de los 1700 que siguen estando ocupados -y el encanto de la infinidad de barrios étnicos que me fascinan.

El primitivo barrio ruso de Coney Island, el barrio indio de Jackson Heights en Queens, con olor a ‘curry’ y unas fabulosas tiendas de telas para ‘saris’ y joyerías; divertidos barrios italianos en Manhattan y en Brooklyn (pizzerias de sueño, tiendas de comestibles traídos de Italia, pastelerías y ‘gelatterias’ como en Roma o Nápoles); interesantísimos barrios judíos ortodoxos en Brooklyn; infinidad de barrios Latinos en el Lower East Side, el Bronx o Queens; enormes barrios Coreanos en Manhattan y en Flushing -y cruzando el río Hudson en Union City ¡una cafetería cubana llamada El Artesano donde desayunar café con leche con tostadas como si estuviéramos en Miami!

Maravillosos mundos neoyorquinos -a donde mi carro me lleva feliz.
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Texto y foto tomado del post publicado el 28 de mayo de 2008 por Mari Rodríguez Ichaso en su blog bilingüe.

A propósito de Mari Rodríguez Ichaso.- En los años más duros del 'período especial' (1990-95), una de mis pocas distracciones era alquilar 'revistas del corazón'. En una librería particular que había por la calle Buenaventura, en Lawton, a pocas cuadras de mi casa, cobraban un peso por tres días de alquiler de una Hola, la más demandada junto con Vanidades, porque traían novelas de Corín Tellado. A mí me gustaba alquilar Vanidades porque estaba ligada a mi infancia y adolescencia antes de que en 1959 llegaran los barbudos. Pero en los 90, para leer las excelentes crónicas de viaje de Mari Rodríguez Ichaso. Sabía que era cubana y hermana del cineasta León Ichaso. Gracias a Mari, 'viajé' por muchas ciudades del mundo, me 'hospedé' en los mejores hoteles y 'cené' en restaurantes de primera. También por ella me enteré de sus encuentros, programados o fortuitos, con estrellas del cine y la música en Nueva York. Porque si hay una cubana que conoce y se codea con famosos de verdad, ésa es Mari Rodríguez Ichaso. Por el New York Times me enteré que su hija, nacida de su matrimonio con el cineasta y fotógrafo Orlando Jiménez Leal, hace tres años se casó. Ya Mari debe ser abuela o está a punto de serlo... (Tania Quintero).


viernes, 22 de marzo de 2019

El mito del icónico Studio 54….¿Qué sucedía allí?...



Mi foto con Cary Grant me encanta. 




El mito del icónico Studio 54….¿Qué sucedía allí?

El ‘club’ más famoso del mundo fue un fenomeno innovador y alucinante
-¡y estuve en sus más extravagantes y divertidos momentos!

por Mari Rodriguez Ichaso

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¡El primer día que fui al Studio 54 me quedé boquiabierta! Yo era muy joven, soltera, bastante ‘naive’ (les soy sincerísima) -y fue una de mis primeras experiencias como periodista en un Nueva York pleno de locas extravagancias en los años 70. 

En 1977 –hace 51 años- el que fuera un viejo estudio de televisión en la calle 54 del West Side de Manhattan abrio con el nombre Studio 54 –y como estaba a solo 3 manzanas de mi casa -junto a mi fotógrafo Peter Gould, de Images Press- muy pronto las visitas “a Studio” (como se le llamaba) eran cosa de todos los días.

La publicista latinoamericana Carmen D’Alessio nos ponía en la lista de prensa- y así nos ahorrábamos la humillación (¡porque lo era!) de pararnos en la puerta de entrada, junto a cientos de personas que ‘suplicaban’ poder entrar a un portero autoritario, y despótico llamado Marc Benecke, quien con solo 19 años y aires de Máximo Jefe, decidía -¡moviendo el dedo como Calígula!- quién entraba y quién no.

Si eras una persona ‘bonita’, ‘con estilo’, eras ‘gay’ y tenías un look diferente- o eras un ‘transformista’ llamativo, tenías asegurada la entrada.  Sino lo eras, podía pasarte como a unos primos míos -que aunque logré poner sus nombres en la lista-- ¡Marc no los dejó entrar ‘porque eran muy feos’! Rigurosamente cierto -¡tal como lo oyen!

¡Ahí comenzó precisamente el ‘mito’ de Studio 54, en el poder ‘entrar’ en él --y ser uno de los ‘escogidos’!

“Marc please…Marc por favor”- gritaba la muchedumbre que se arremolinaba en la puerta empujando y casi llorando por su frustrado deseo de entrar a toda costa- “Marc aquí…déjanos entrar please”…Y asi el portero era -o no- magnánimo - y escogía los “elegidos”, que podían pagar la entrada y disfrutar del cavernoso club, la música, los camareros casi desnudos, llevando apenas unos ‘pañales’ cubriendo sus cuerpazos –y la gente que de pronto se sentía 100% ‘liberada’ --y dentro de aquel espacio sentía que podía hacer todo lo que deseaban. ´
´
¿Muy curioso? Que cuando lograban entrar, se encontraban un club enorme, muy iluminado y con estridente música  –pero muchas veces extrañamente vacío, pues crear el ‘deseo’ de entrar era lo que se quería explotar -y se logró. Y ya en su interior Studio no era lo que muchos pensaban, -excepto en los fines de semana, muy tarde en la noche –o cuando había sensacionales fiestas privadas.

Las Fiestas

En los años 70 Nueva York había tenido muchas ‘discotecas’, que al mudarme allí con mis padres pude disfrutar.  Pero eran como las de cualquier parte del mundo. Divertidas, más o menos lujosas, con aquellas luces parpadeantes y la ensordecedora música de la época. ¡Pero Studio 54 era otra cosa, otro mundo, definitivamente un sitio de fantasía y puro surrealismo –y muy especialmente las noches en que había celebraciones y eventos con un tema, como el cumpleaños de algún famoso, el homenaje a una cantante icónica, el opening de una película, etc, etc!  Momentos únicos, donde famosos y no famosos compartíamos por igual -con derroche de imaginación e infinito afán de diversión –¡y una decoración y las imágenes más inverosímiles y locas! ¡Había que verlo para creerlo!

El Baile de Jaipur fue uno de los festejos inolvidables, con toneladas de brillo y escarcha en cada pulgada del local, transformado en una escena de Las Mil y Una Noches, con alfombras volantes sobres las que músicos indios ‘flotaban’ del techo, personajes vestidos a la usanza hindú y Jackie Kennedy y la Maharani de Jaipur presidiendo la divina noche. Lo recuerdo como un ‘mirage’ maravilloso y donde nada ‘raro’ ocurrió.

Los 30 años de Bianca Jagger se celebraron con bombo y platillo, con Bianca entrando con una túnica  –al estilo de Lady Godiva- a lomo  de un caballo blanco -y allí estaban sus amigos los Patiño de Bolivia, Carolina y Reinaldo Herrera, Mick Jagger, Estée Lauder, Truman Capote y el ‘tout’ del ‘jet-set’, palabra que se inventó en aquellos años. Y el champán corrió y la gente la pasó de maravilla, bailando horas y horas.   Una noche Donna Summers pidió cubrieran el piso de plumas blancas –y había que caminar sobre 20 o 30 capas de ellas, provocando que los estornudos de los alérgicos interrumpieran su concierto –¡hasta que la muy enfadada cantante dio un grito y dejó de actuar!

En 1978 el lanzamiento del champú de la actriz Farrah Fawcett, de la teleserie Los Angeles de Charlie (quien era famosa por su peinado) para la marca Fabergé, fue una de las fiestas más extraordinarias a que asistí. Nueva York pasaba por una gran tormenta de nieve, las calles estaban cerradas al tráfico --¡pero Farrah llegó –vestida de blanco sin mangas, con sandalias doradas- cargada en brazos de sendos forzudos guardaespaldas que caminaron 2 manzanas con la nieve hasta las rodillas!  Como yo vivía cerca, caminé entre barricadas de nieve (¡nunca he vuelto a ver nieve tan alta!) --y fuí una de la pocas periodistas presentes. Allí estaban Margot Hemingway, Cary Grant (mi foto con él es uno de mis tesoros), Yves Saint Laurent, Paloma Picasso-- y muchos otros que combatieron la nieve para asistir a la fiesta.

En Studio –donde la sexualidad y las drogas estaba muy presentes- y muchos de los guapos y jóvenes camareros tocaban y se dejaban tocar por hombres y mujeres, mientras se deslizaban con bandejas en equilibrio en una sola mano --y siempre se les veía felices y sonrientes. Uno de ellos fue Alex Baldwin, quien dejó de trabajar allí porque la atmósfera sexual era “demasiado y me superaba”.  Para mí era común estar parada -muchas noches- junto a Andy Warhol, quien con su camarita Instamatic lo fotografiaba todo. Andy era muy amable y me sonreía, pero nunca hablaba y llevaba la peluca y la ropa bastante descuidada y raída (lo que siempre me sorprendió) --y lo observaba todo con su sonrisa a-lo-Mona-Lisa y gran curiosidad. Elizabeth Taylor, Michael Jackson, Calvin Klein, Cary Grant (lo conocí en dos ocasiones y me enamoré de él), todos los Rolling Stones, Lauren Hutton, Sofia Loren, Gloria Vanderbilt, Paloma Picasso, Mark Gastineau, Gina Lollobrigida y una jovencísima Brooke Shields eran asiduos --igual que el diseñador Halston -a quien ví en el salón del sótano (¡no sé como llegué allí, pues era súper privado!) -‘fajado’ como perros  y gatos con la famosa diseñadora Elsa Peretti, No se si era cierto, pero los rumores de aquella noche fueron que se estaban peleando por un frasco color ámbar de alguna droga. También me asombró – seguro que puse lo que mi ex marido llamaba mi “cara de boba” – ver al muy aristocrático, altísimo y siempre muy serio Hubert de Givenchy, besando en la boca a un chico negro, bajito, muy joven y guapo -mientras bailaban desenfrenadamente. ¡Nunca había visto a un hombre besando a otro hombre!

Sin embargo estas fotos –sacadas muy estilo ‘paparazzi’, sin autorización de los protagonistas- que en 1978 hubieran sido un escándalo y arruinado la reputación de muchos famosos --NO eran todas publicadas, pues los editores de periódicos y revistas mantenían una política de gran discreción –y solo se publicaban fotos para las que sus protagonistas posaban. En varias ocasiones nos dejaban entrar como ‘prensa’ pero a los fotógrafos se les prohibía sacar fotos --¡y como en aquellos años no habia IPhones no había forma de burlar las reglas, que el propio dueño Steve Rubell se encargaba de vigilar ferozmente!

Pude reportar todo aquello, gracias a que Peter Gould –y otros ‘paparazzi’ amigos- me ‘protegían’, pues al principio aquello era ‘demasiado fuerte’ para mis ojos –¡que yo creía eran sofisticados y pronto comprendí que no lo eran en lo absoluto! Aunque era sorprendente que ante una cámara y un flash - la mayor parte de los asistentes no se enfadaban ¡sino todo lo contrario!- y posaban felices, medios desnudos, haciendo gestos raros y chabacanos, consumiendo drogas -¡y todo lo que pueden imaginarse!

Aquellas noches, como espectadora de excepción, las reporté una a una para “Cámara de Vanidades” --y lo que en ellas ocurrían todavía fascinan a quienes les hago los cuentos de los locos -y muchas veces cómicos- detalles.

Su comienzo y su final

Studio 54 había sido –y ahora lo es de nuevo- un antiguo teatro, además de ‘nightclub’ y estudio de TV, situado en la calle 54 entre Broadway y 8ª. Avenida en Manhattan. El espacio fue construido en 1927 como el Gallo Opera House, y mas tarde fue estudio de transmisiones de TV de la CBS -- y por eso tenia un segundo piso de ‘gradas’ y asientos –que se mantuvieron cuando se transformó en Studio 54 y donde ocurrían cosas tan locas que no puedo contárselas.

En 1977 –cuando la ‘disco music’ era la locura, Steve Rubell e Ian Schrager abrieron el local, gastándose miles de dólares en un futurista sistema de luces y efectos especiales –como un enorme órgano sexual de luces, que colgaba del techo y subía y bajaba en medio del ritmo de la música, causando los gritos y alaridos de los bailarines.

Pero para sorpresa de todos, cuando estaba en el ‘top’ de su fama internacional -y era un ‘happening’ conocido en todo el mundo, a sus 33 meses de existencia -¡Studio 54 cerró! -- y sus fundadores terminaron en la cárcel por 13 meses, por aceptar la evasión del pago de impuestos. El interior de las paredes del club guardaban miles de dólares en cash que no se declararon al fisco y todo fue un gran escándalo.

¡El curioso fenómeno social solo había durado 3 años! 

La noche que cerró en 1980- Diana Ross dio una ‘serenata’ de despedida a sus dueños, junto a asiduos del club como Ryan O'Neal, Farrah Fawcett, Mariel Hemingway, Jocelyn Wildenstein, Cindy Crawford, Richard Gere, Jack Nicholson y  Sylvester Stallone.

Eventualmente Rubell murió al salir de la cárcel -e Ian Schrager comenzó una nueva carrera como innovador hotelero fundando el famoso Hotel Delano y otros muchos. Hoy en día es uno de los más exitosos constructores del mundo y un pionero de los ‘boutique hotels’. Al inventar el concepto de Studio 54 crearon una nueva cultura en el mundo de la vida nocturna --y muchos clubs internacionales  –como en la isla de Ibiza- hasta el día de hoy se inspiran en los excesos, la ‘debaucherie’-  y el gran espectáculo que fue ‘Studio’.

En 1981 el nuevo dueño Mark Fleischman –quien ha escrito recientemente un libro sobre la historia del club, el que llamó “el epicentro del mundo de las drogas en New York” - lo reabrió con una gran fiesta, y los sábados en la noche sus shows musicales lo mantuvieron lleno, con la actuación de Madonna, Wham!, Duran Duran, Cyndi Lauper, The Weather Girls, Culture Club, Lime, Spandau Ballet, Sylvester, Roberta Flack, Menudo y Run-DMC.   Después se vendió de nuevo --y aunque el club siguió funcionando hasta 1986, ya nunca fue el mismo, su mito había desaparecido –y poco a poco los volubles famosos comenzaron a abandonarlo –buscando otros lugares donde divertirse.


¡Y fui testigo de todo ello de principio a fin!

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domingo, 3 de marzo de 2019

An unexpected brief encounter





Yesterday, flying back from London on fabulous Virgin Atlantic, I met -albeit 40 years too late- a dream man! A handsome, intelligent, sexy & witty ...English Lord!

It is true - and I have had so much fun remembering the totally coincidental meeting.

Rewinding the thread, this story starts when Eva Leivas-Andino and I were romantic teenagers in Havana -dreaming of one day meeting a Principe-azul-style man -and falling in love with him for never-ending happiness! And this man had to be the absolutely attractive English Lord of our favorite Corin Tellado novelas!

Thus - yesterday I was enchanted when my seat mate turned out to be one!

But not a stiff & proper stereotype, but a handsome, sort of rugged sexy, 50’s plus, blue eyed, super intelligent one! And an unusually talkative man to boot -with a very good knowledge of politics, Brexit, USA politics & Donald Trump, the European Union, Spain, the Hamptons (we flew over them!), great restaurants, - plus a fun & wicked personality.  We talked a lot & laughed a lot - and I realized...hey!...I should have met this guy decades ago!

Not fair! Especially since he said I was “a fascinating woman” and found me “funny & so easy to talk to”. (Great to discover that I still love to hear those things)

Divorced, he was coming to NYC for the stag-party-weekend of a friend. A weekend of party-time at Ian Schrager’s Public Hotel -where I told him, he would meet lots of models at his sexy roof bar!  He laughed and told me he already knew about it...It was fun.  And I bet he will have quite a  Manhattan weekend!

When landing, we said goodbye -and his handshake was so strong my poor arthritic hand was painfully squished!!! OMG! But I smiled like it was just right...He located & pulled down my hand luggage - and helped with my coat. And when he found me later at Customs -with my daughter  (who had been sitting in another part of the plane)- he seemed happy to see me again & was friendly & funny.  I must have looked terrible (during flights I am not “ready for my close up”) -and then & there I promised myself to avoid this, in case in another flight I cross paths with another English Lord!

The story ends here. And it made me wonder why in Life we sometimes find wonderful people at totally absurd times.  This is the 3rd time in my long life, that I meet an attractive man that impresses me - but the encounter just passes by fleetingly -or the circumstances are all wrong. Destiny sends these “messages” -just to remind us that those romantic dreams of our youth were not so silly after all.  In fact they were just great!

And -curiously- the next day my fortune cookie prediction while dining in a Chinese restaurant, gave more fantasy to this delightful moment!

lunes, 21 de enero de 2019

A new style of flying!



 A new style of flying
By Mari Rodriguez Ichaso



About to go back to London on  new assignment for Vanidades and www.vanidades.com on various themes, I would like to share some of my traveling experiences flying from New York to London.

For several years now I have been flying on different airlines´s new comfort or premium class -as well as (lucky me) experimenting the amazingly luxurious Business (Delta), Upper (Virgin Atlantic) or Club (British Airways) of several airlines.

My conclusion is that in general they are all excellent -and a great choice for passengers that want something more 'upscale' and comfortable than plain tourist class --and as I always say, traveling today is like "traveling a la carte" -where the passenger has multiple choices.  Separate check-n, more personalized service, special easy pass for security and customs . an -in Virgin- a wonderful 'tea time' moment when flying from London to New York.



But when traveling Upper Class --the Virgin Atlantic Clubhouse at Heathrow is SO magnificent -- that scores many more points in my book --and I wonder why other airlines do not follow suit?  For someone who is afraid of flying (but as a Travel Editor for several magazines does it all the time!) the  huge Virgin lounge is such a blessing! It calms me, pampers me, makes me feel so at ease with the world --and feeds me with delicious food anytime of the day. This is a point towards choosing Virgin Atlantic for my trips. Plus they are always so professional -and so lovely British in their manners and way of dealing with passengers! They have become part of my traveling family somehow!

Teatime on Virgin Premium Class

British Airways comes second among my choice of both classes, the premium coach and the Club class. Same English correction and great pilots and on board security.  Cooler attendants -but super efficient service   And Delta is third because the personalized touch does not feel as caring and it feels more standard and slightly indifferent to the passengers, although this depends a lot on the crew who takes care of you   In general 3 good choices to fly from the USA to London

As a seasoned traveler my comment is that the small details -and the warm embrace to their service  and desire to please the passengers- puts an airline above others, And offer great new choices, that are easy to select.


sábado, 29 de diciembre de 2018

2019 starts....Why have I abandoned this blog for so long?




The years seem to run ahead.  Run, run, run at crazy speeds...Don't you think?

And the last 2 years -having a crazy, terribly dictatorial and very mean President in power -have thrown me back to those terrible years of my early youth, when the Cuban Revolution began --and our lives were shaken and disrupted forever.  

Maybe that is the reason I have not written in this blog.  Trends and style have been derailed in my mind....And a huge worry for the future of the United States and its core values arrived in force. 

But today I would like to write about the many lovely things happening in my world,,,

Of course, Miren Antonia, my 7 year old granddaughter is the loveliest of them all. She brings me back to childhood, exactly like I experienced through Mari-Claudia from the moment she was born. It is a divine experience...Children and grandchildren. .A wonderful way to relive our own innocence! And enjoy life 500%

Maybe that is the main reason to have children and procreate?  To confront us adults -and inspire us-  with the innocence and harmony of childhood all over again?  God -the higher power- likes to teach us lessons to open our eyes -and this might be one. 

Think about it!

Regarding trends and style events....Oscar de la Renta's death years ago and the sort/of/retirement of Carolina Herrera from the world of design in early 2018 have impacted me deeply. Like when YSL died --and Valentino stopped creating his line anymore...Too many changes, too many talented creators gone -- and not necessarily for the better. 

So Fashion does nor interest me as much as it once did.  I am missing great talents and even greater trends!  But I still follow it -of course- and many things DO continue to tremendously please my sense of fashion.  And it amuses me to no end to see that by beloved animal prints -which I wore from day one decades ago, and of which I was such a pioneer-- STILL continue! 

Art and TV series have been so important to me lately!  

I love to see pieces of art that I love, over and over again-  so visits and re/visits to museums and galleries are such a delight.  Looking at Brancusi's sculptures and Picasso's several periods never gets old. The same with Velazquez's Rockeby Venus at London's National Gallery!   I always go back to see her and take hidden & prohibited pictures, one more time. Next February I will do it again, while I take my much beloved London walks!

Of course, I love Travel and continue to do so, It endlessly feeds my soul!

TV series are of utmost pleasure to me and many of my friends!...So many wonderful ones -especially from Scandinavia and Great Britain. And since many are historical I just adore them!   Versailles has stirred a great curiosity and I have returned several times to the Palace of Versailles to look for new places ---and walk over and over the steps of Queens and Kings in the gorgeous Gallery of Mirrors....I first did this in 1969 but now it has a bigger and super thrilling meaning! Just love it!

As you can see my blog entry today is more serene than usual. Maybe because I feel that my life has been -is and I hope continues to be - healthy, well lived and well enjoyed. The secret? Take longer time looking at things and enjoying your pleasures. Slow and beautiful is the code for a better life. 

I wish you all a great 2019!

Mari

PS The painting is by amazing Cuban painter Ramon Unzueta. 

sábado, 30 de diciembre de 2017

The Blue Satin Dress or El Vestido de Raso Azul

The rich texture and color of my dress was exactly as this
 
Ingres painted the Princess of Broglie with a blue satin dress the same shade of mine! But a different style of course
My dress was A Line, short, sleeveless, similar to this but much prettier
 
Mannequin satin high heels satin shoes were very popular in the 50's

 
 


El Vestido de Raso Azul

Living in communist Cuba at age 14 -and wondering how our lives would turn out in that sad & cruel regime- my mother found a beautiful piece of blue satin -exactly this color!- and had the neighborhood dressmaker whip me up a short evening dress.

So young -yet so sophisticated. And it was gorgeous!

Miraculously she found a pair of American “Mannequin” (made in Italy) white satin heels & had them dyed the exact hue! (The old store owner even wrapped them in blue tissue paper I remember!) and The Blue Satin dress just hung there, ready to be used one day. I did rehearsed wearing it at home twirling around our living room, once in a while and feeling beautiful -wondering when the invitation would come, or the occasion to wear it!

When we finally were allowed to leave for exile 5 years had passed -and we were only permitted by the Government to take out of the country a suitcase with 3 dresses, 1 coat, 2 pairs of shoes and 1 nightgown. So I tried to “pass” my blue satin dress as a nightgown! We even took out the zipper of the “princess style” dress and put little bows to tie it! The Mannequin shoes were too extravagant (my mother said) when we were only allowed only 2 pairs (we would need more practical shoes) -and had to stay in my soon-to-be-confiscated (and full of all our possessions) apartment -inside of its blue tissued box. (I have always wondered what happened to them!)

But at least I was taking to Mexico my beautiful dress, which had become my symbol of hope for a new & happy life.  I was 19 and so many dreams to fulfill!

But at Havana Airport the woman officer who checked our bags & counted one by one “the permitted items” was no fool. And she immediately got very upset & “confiscated” my dress. “No soy idiota compañerita” -she spewed. Terrified of being denied our departure (as it was a common thing) my mother told her to please keep it, since my daughter “made a mistake”. And my Vestido de Raso Azul stayed behind.

And now I found this photo of the exact same material & color -and it felt just right to share with you this little story. This picture has brought back to my memory a zillion feelings. Both sad & happy! And the phrase “recuerda El Vestido de Raso Azul” would become part of our vocabulary between mami & I,  as a symbol of so many things. Mainly hope!

viernes, 5 de mayo de 2017

Brunch in Paris? Grand Luxe for 95 euros per person at these 2 restaurants

Parisians have now firmly embraced “le brunch,” making it a regular part of their Sunday routine and giving us plenty of new brunch spots across the city. However, the Parisian love for eggs Benedict also brings a downside – the long queues outside the city’s more “hipster” establishments as you wait for your name to be called out from a clipboard – possibly over an hour after you arrived.
For those who simply refuse to wait so long, there are a few places that allow you to book in advance, ensuring a table immediately. And these 2 luxurious places are just wonderful!

Café de la Paix, 9th arrondissement, Website: www.cafedelapaix.fr
Already worth a visit for literary fans thanks to being a former haunt of Oscar Wilde, Café de la Paix is also one of the most extravagant brunches on our list, if not in the city. Be sure to head over hungry as this brunch feast includes a selection of seafood, charcuterie, Asian-inspired stir fried vegetables, sushi and makis, followed by a whole dessert table brimming with profiteroles, éclairs, Paris-Brest pastries, and the iconic Café de la Paix millefeuille.  It doesn’t come cheap, but the gourmet menu and rich history of the café make it one for pushing the (brunch) boat out, and there is also a special brunch for “les enfants” making it a great choice for families.  94€ per person.
Those looking for luxury for their Sunday brunch can now head to Le Meurice, which just launched a new Sunday Brunch at Restaurant Le Dalí.   Brunch begins with a glass of fresh fruit or vegetable juice in the hope of undoing the damage caused by the restaurant’s melt-in-the-mouth pastries, although for those who can resist the temptation there’s also a selection of seasonal fruit salads. Chef Jocelyn Herland has also created a selection of gourmet hot brunch dishes, from free-range chicken fricassee to sautéed Lobster with crispy wheat, whilst famed pastry chef Cédric Grolet helps satisfy sweet tooths with a selection of indulgent desserts.  Sister hotel Plaza Athénée also has a beautiful courtyard and outdoor terrace for those looking for a luxury alfresco option during summer. €95 per person.